miércoles, 28 de octubre de 2026

la Condesa Sangrienta o Condesa vampira (Isabel Báthory).


https://es.wikipedia.org/wiki/Erzs%C3%A9bet_B%C3%A1thory#/media/Archivo:Elizabeth_B%C3%A1thory.jpg

La condesa Erzsébet Báthory de Ecsed (en húngaro: Báthory Erzsébet, ˈbaːtoɾi ˈɛɾʒeːbɛt) (Nyírbátor, Hungría, 7 de agosto de 1560-Castillo de Čachtice, actual Trenčín, Eslovaquia, 21 de agosto de 1614), en inglés como Elizabeth Bathory, e hispanizado cómo Isabel Bathory, fue una aristócrata húngara, perteneciente a una de las familias más poderosas del reino de Hungría. Ha pasado a la historia por haber sido acusada y condenada junto con sus sirvientes de ser responsable de torturar y matar a cientos de jóvenes y mujeres entre 1590 y 1610, crímenes supuestamente motivados por su obsesión por la belleza que le han valido el sobrenombre de la Condesa Sangrienta. Esto la convertiría en la asesina en serie más grande de la historia de la humanidad, con 650 muertes. Los sirvientes fueron ejecutados, mientras que Báthory fue llevada a prisión en el castillo de Csejte (Čachtice) hasta su muerte en 1614.

Báthory nació en el seno de una prominente nobleza protestante de Hungría. Su familia controlaba Transilvania y su tío, Esteban Báthory, era rey de Polonia.Se crio en el castillo familiar en Ecséd, en el actual condado de Heves, en Hungría. En 1575 se casó con el conde Ferencz Nádasdy, miembro de otra poderosa familia húngara, y posteriormente se mudó al castillo de Čachtice, un regalo de bodas de la familia Nádasdy. Entre 1585 y 1595, Báthory tuvo cuatro hijos.

Tras la muerte de Nádasdy en 1604, empezaron a surgir rumores sobre la crueldad de Báthory. Aunque aparentemente se habían ignorado relatos previos sobre el asesinato de campesinas, afirmaciones de 1609 de que había asesinado a mujeres de familias nobles atrajeron la atención. Matías de Habsburgo, entonces rey de Hungría, ordenó al primo de Báthory, György Thurzó, conde palatino de Hungría, que investigara. El conde palatino determinó, tras tomar declaraciones a las personas que vivían en la zona que rodeaba su propiedad, que Báthory había torturado y asesinado a más de 600 jóvenes con la ayuda de sus sirvientes.

https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-damas-asesinas-mujeres-tambien-pueden-malas-derecho-201912050106_noticia.html

Los cargos elevados contra Báthory han sido descritos por numerosos historiadores como una caza de brujas. Otros escritores, tales como Michael Farin en 1989, han afirmado que las acusaciones contra Báthory estaban sustentadas por testimonios de más de 300 personas, algunas de las cuales describieron evidencia física y la presencia de jóvenes muertas, agonizantes o aprisionadas y mutiladas que fueron halladas al momento del arresto de Báthory. Fuentes recientes afirman que las acusaciones fueron un espectáculo para destruir la influencia de su familia en la región, que era considerada una amenaza a los intereses políticos de sus vecinos, entre ellos el imperio Habsgurgo.

Historias y leyendas sobre Báthory se convirtieron prontamente en parte del folclor nacional. Leyendas describiendo sus tendencias vampíricas, como la historia de que se bañaba en la sangre de vírgenes para mantener su juventud, se basaban en rumores y solo fueron escritas como supuestamente factuales alrededor de un siglo después de su muerte. Si bien estas historias fueron repetidas por al menos tres historiadores de los siglos XVIII y XIX, no son consideradas confiables por parte de historiadores modernos. Algunos insisten en que la historia de Isabel inspiró la novela Drácula (1897) de Bram Stoker, aunque las notas de Stoker sobre la novela no brindan evidencia directa de esta hipótesis.

Čachtice, distrito de Nove Mesto nad Váhom, Eslovaquia.
Čachtice, distrito de Nove Mesto nad Váhom, Eslovaquia.

Nació en el seno de una de las familias más antiguas y adineradas de Transilvania: los Erdély. Sus padres, los condes Ana y Jorge Báthory, eran primos. Su abuelo materno fue Esteban Báthory de Somlyó y su tío materno fue Esteban I Báthory, príncipe de Transilvania y rey polaco entre 1575 y 1586. El escudo de armas de su familia consiste en tres dientes de jabalí de plata sobre un campo de gules. Entre el resto de los familiares se encuentran un cardenal y varios príncipes. Su infancia transcurrió en el Castillo de Čachtice y antes de cumplir los seis años sufría ataques de lo que se puede considerar hoy en día epilepsia.

A los once años fue prometida con su primo Ferenc Nádasdy, conde (anteriormente barón), de dieciséis años. A los doce años pasó a residir en el castillo de su prometido y nunca tuvo buena relación con su suegra, Úrsula. A diferencia de lo que era propio en la época, recibió una buena educación y su cultura sobrepasaba a la de la mayoría de los hombres de entonces. Era excepcional, «hablaba perfectamente el húngaro, el latín y el alemán, mientras que la mayoría de los nobles húngaros no sabían ni deletrear ni escribir [...] hasta el Príncipe de Transilvania era prácticamente analfabeto».

A los quince años, el 8 de mayo de 1575, se casó con Ferenc Nádasdy que para entonces contaba con 20 años de edad. La ceremonia tuvo lugar con un gran lujo en el Castillo de Varannó (su nombre en eslovaco es Vranov nad Toplou) y acudieron más de 4500 invitados, incluso se invitó al emperador Maximiliano II, que no pudo acudir. Fue Ferenc quien adoptó el apellido de soltera de su esposa, mucho más ilustre que el suyo. Se fueron a vivir al Castillo de Čachtice en compañía de su suegra Úrsula y de otros miembros de la casa. El joven conde no estaba mucho por allí: la mayor parte del tiempo estaba combatiendo en alguna de las muchas guerras de la zona (empalando a sus enemigos), lo que le mereció el apodo de «Caballero Negro de Hungría». Existe un registro epistolar en el que Ferenc y Erzsébet intercambiaban información sobre las maneras más apropiadas de castigar a sus sirvientes, lo cual era normal entre los nobles de la Europa del Este de la época. Las posesiones de esta pareja de nobles húngaros eran enormes, y se requería además un férreo control sobre la población local, de origen húngaro, rumano y eslovaco.

Ferenc y Elizabeth apenas se veían debido a las actividades guerreras del primero, así que no fue hasta 1585, diez años después de su matrimonio, que la condesa tuvo a su primera hija, Ana, y en los nueve años siguientes dio también a luz a Úrsula y Catalina. Finalmente, en 1598, alumbró a su único hijo varón, Pablo.

Ruinas del castillo de Čachtice, donde Erzsébet Báthory supuestamente cometió sus crímenes, permaneció presa y falleció.
Ruinas del castillo de Čachtice, donde Erzsébet Báthory supuestamente cometió sus crímenes, permaneció presa y falleció.

El 4 de enero de 1604, el Caballero Negro de Hungría, como se conocía a Ferenc por su fiereza a la hora de combatir, murió de súbita enfermedad tras una de sus batallas y dejó viuda a Erzsébet, que contaba con 44 años. Es aquí cuando comienzan, según sus acusadores, sus crímenes. Para empezar, despidió a su muy odiada suegra del castillo, junto con el resto de la parentela Nádasdy; las sirvientas a las que esta había protegido hasta ese momento fueron llevadas a los sótanos y allí recibieron por fin los castigos que, según Elizabeth, merecían.

Esto dejó a Erzsébet en una situación peculiar: señora feudal de un importante condado de Transilvania, metida en todas las intrigas políticas de aquellos tiempos convulsos, pero sin ejército con que proteger su poderío. Por la misma época, su primo Gábor I Báthory se convirtió en Príncipe de Transilvania, con el apoyo económico de la riquísima Erzsébet. Gábor (Gabriel) se metió pronto en una guerra contra los alemanes por complejas razones políticas. Esto la ponía en peligro de ser acusada de traición por el rey Matías II de Hungría. Viuda como era, se vio más vulnerable y aislada que nunca.

Es por esta época que empiezan a escucharse rumores de que algo muy siniestro ocurre en el castillo de Čachtice. A través de un pastor protestante local, llegan historias de que la condesa practica la brujería (explícitamente, la magia negra), y para ello utiliza la sangre de muchachas jóvenes —una acusación muy popular en la época, similar a las que se realizaban en contra de los judíos y disidentes. El rey Matías II de Hungría ordena a un primo de Erzsébet, el conde palatino György Thurzó —enemistado con ella—, que tome el lugar con sus soldados y que realice una investigación en el castillo. Dado que la señora de Báthory carecía de fuerza militar propia, no hubo resistencia.

https://bibliotecapublicagines.blogspot.com/2018/11/la-sangrienta-condesa-bathory.html

Según la investigación del conde Thurzó, hallaron en el castillo numerosas muchachas torturadas en distintos estados de desangrado, y un montón de cadáveres por los alrededores. En 1612 se inició un juicio en Bitcse (Bytča en eslovaco). Erzsébet se negó a declararse inocente o culpable, y no compareció, acogiéndose a sus derechos nobiliarios. Quienes sí lo hicieron, por la fuerza, fueron sus colaboradores. Juan Ujváry, el mayordomo (conocido como Ficzkó),[14]​ testificó que en su presencia se había asesinado como mínimo a 37 «mujeres solteras» de entre once y veintiséis años; a seis de ellas las había reclutado él personalmente para trabajar en el castillo. La acusación se concentró en los asesinatos de jóvenes nobles, pues los de las siervas carecían de importancia. En la sentencia todos fueron declarados culpables, algunos de brujería, otros de asesinato y los demás de cooperación.

Todos los seguidores de Erzsébet, excepto las brujas, fueron decapitados y sus cadáveres quemados; este fue el destino de su colaborador Ficzkó. A las brujas Dorotea, Helena y Piroska les arrancaron los dedos con tenazas al rojo vivo «por haberlos empapado en sangre de cristianos» y las quemaron vivas. Una burguesa de la zona acusada de cooperación, también fue ejecutada. Katryna, que con catorce años era la más joven de las ayudantes de Erzsébet, salvó la vida por petición expresa de una superviviente, aunque recibió cien latigazos en el cuerpo.

Pero la ley impedía que Erzsébet, una noble, fuese procesada. Fue encerrada en su castillo. Tras introducirla en sus aposentos, los albañiles sellaron puertas y ventanas, dejando tan solo un pequeño orificio para pasar la comida. Finalmente, el rey Matías II de Hungría pidió su cabeza por las jóvenes aristócratas que supuestamente habían muerto a sus manos, pero el primo de esta le convenció para que retrasara el cumplimiento de la sentencia de por vida. Así es que la condenaron a cadena perpetua en confinamiento solitario. Esta pena implicaba también la confiscación de todas sus propiedades, lo que Matías venía ambicionando desde tiempo atrás.

El 31 de julio de 1614, Erzsébet, de 54 años, dictó testamento y últimas voluntades a dos sacerdotes de la catedral del arzobispado de Esztergom. Ordenó que lo que quedaba de las posesiones familiares fuese dividido entre sus hijos.

El 21 de agosto de 1614, uno de los carceleros la vio caída en el suelo, boca abajo. La condesa Erzsébet Báthory estaba muerta después de haber pasado cuatro largos años encerrada, sin ni siquiera ver la luz del Sol. Pretendieron enterrarla en la iglesia de Čachtice, pero los habitantes locales decidieron que era una aberración que la «Señora Infame» fuera enterrada en el pueblo, y además en tierra sagrada. Finalmente, y como era «uno de los últimos descendientes de la línea Ecsed de la familia Báthory» la llevaron a enterrar en la cripta de la familia Báthory en el pueblo de Ecsed, en el noreste de Hungría, el lugar de procedencia de la poderosa familia. La localización de su cuerpo hoy es desconocida. Todos sus documentos fueron sellados durante más de un siglo, y se prohibió hablar de ella en todo el país.

La leyenda cuenta que Erzsébet vio a su paso por un pueblo a una anciana decrépita y se burló de ella, y la anciana, ante su burla, la maldijo diciéndole que la noble también envejecería y se vería como ella algún día.



lunes, 26 de octubre de 2026

Castigo a un asceta.



Castigo a un asceta , a finales de los años 1800, le colocaron una rejilla de metal soldada alrededor de su cuello, para que nunca pudiera acostarse ni descansar bien. Una tortura silenciosa que busca desesperar al castigado .

sábado, 24 de octubre de 2026

La máscara de la vergüenza.



LA MASCARA DE LA VERGÜENZA 
En la Inglaterra y Escocia del siglo XVI, existía una práctica brutal para castigar a las mujeres que eran consideradas "chismosas" o que molestaban a sus maridos. Estas mujeres eran sometidas a una forma de tortura pública conocida como "la máscara de la vergüenza", que consistía en una jaula o máscara de metal que se colocaba en la cabeza de la víctima.

https://www.biobiochile.cl/noticias/sociedad/historia/2020/11/05/scolds-bridle-y-el-paseo-de-la-verguenza-las-peores-torturas-a-las-mujeres-en-la-edad-media.shtml#google_vignette


Este instrumento de tortura era utilizado para castigar a las mujeres que eran consideradas "difíciles" o "desobedientes" por sus maridos o la sociedad. La máscara estaba diseñada para ser humillante y dolorosa, y a menudo estaba equipada con púas o pinchos que se clavaban en la lengua o la boca de la víctima.

La persona castigada era obligada a caminar por las calles públicas mientras llevaba la máscara, lo que aumentaba la humillación y el sufrimiento.


https://www.biobiochile.cl/noticias/sociedad/historia/2020/11/05/scolds-bridle-y-el-paseo-de-la-verguenza-las-peores-torturas-a-las-mujeres-en-la-edad-media.shtml#google_vignette

La máscara de la vergüenza era un castigo brutal que se utilizaba para controlar y someter a las mujeres que no se ajustaban a los estándares sociales de la época.
Este tipo de castigo refleja la forma en que la sociedad trataba a las mujeres que se consideraban "desobedientes" o "difíciles", y muestra la falta de respeto y empatía hacia las mujeres en ese momento histórico.

📷 De la red.


miércoles, 21 de octubre de 2026

H.H. Holmes: El Asesino en Serie de Chicago.

H.H. Holmes: El Asesino en Serie de Chicago.

Considerado el primer asesino en serie de los Estados Unidos, H. H. Holmes era un estafador y un seductor que reconoció haber matado a 27 personas en el conocido como el Hotel de los Horrores (aunque la policía contabilizó a más 200). Holmes, cuya muerte estuvo envuelta en leyenda, fue ejecutado en la horca el 7 de mayo de 1896.

Hombre de gran magnetismo y enorme poder de seducción, Herman Webster Mudgett, más conocido como H. H. Holmes, es considerado uno de los primeros asesinos en serie de Estados Unidos, y sus actuaciones tuvieron lugar justo en el mismo momento en que Jack el Destripador perpetraba sus horrendos crímenes en Reino Unido.

Nacido en 1860 en Gilmanton, New Hampshire, Holmes era un hombre alto y apuesto, que con el tiempo se transformó en un perverso criminal. Chicago se convirtió en su principal campo de actuación. En esta ciudad asesinó a cientos de inocentes en el conocido como Hotel de los Horrores, donde perpetró los actos más abyectos valiéndose de trampas, pasadizos secretos, cuartos insonorizados y habitaciones de castigo.

El hotel que era una trampa mortal .

Sus familiares definían a Herman como un chico problemático, solitario y que mostraba una excesiva crueldad con los animales y los niños pequeños. Su infancia estuvo marcada por los abusos que sufrió por parte de sus compañeros de clase. Una vez le obligaron a tocar un esqueleto humano que robaron de la sala de anatomía, aunque esa circunstancia, más que asustarle le provocó una fascinación absoluta por los cadáveres y todo lo que estuviera relacionado con la muerte, lo que le llevó a estudiar medicina.

De niño, sus compañeros le obligaron a tocar un esqueleto humano, algo que más que asustarle le provocó fascinación por los cadáveres.

Tras graduarse en en 1884, Holmes empezó a meterse en toda clase de negocios turbios: robaba cadáveres de la universidad para experimentar con ellos y para defraudar a las compañías de seguros tras haberles cambiado la identidad. Sus estafas eran de tal calibre que llegó vender una cura contra el alcoholismo o comercializar una máquina que convertía el agua en gas natural. Pero su éxito como estafador llegaría cuando tomara conciencia de su potencial como conquistador. Valiéndose de su físico, Holmes sedujo a mujeres ricas encantadas de poder "ayudarle".

El periodista John Bartlow Martin describe a Holmes como "un caballero de la moda, mentiroso, tortuoso y hábil manipulador de empresas increíblemente complejas". Su primera víctima fue Clara Lovering, una chica de familia rica que pagó sus estudios de medicina y con la que acabó casándose y teniendo un hijo.

Tras licenciarse en la Universidad de Michigan, Holmes abandonó a Clara e inició una relación con una joven y atractiva viuda propietaria de varios hoteles. Cuando la hubo arruinado, Holmes huyó a Nueva York donde trabajó como médico durante un año. En 1885, se trasladó a Chicago, donde su modus operandi no cambió. Siguiendo con su papel de seductor, logró que la joven y millonaria Myrta Belknap cayera en sus redes.

https://www.kickstarter.com/projects/hollycarden/h-h-holmes-murder-castle-jigsaw-puzzle-and-prints?lang=es
Un Laberinto de puertas que abrían y en su interior tapiadas y de escaleras que no llegaban a ninguna parte. Habitaciones convertidas en cámaras de gas, con marcas de uñas en las paredes y les moquetas.


En esa época adoptó por primera vez el nombre por el que sería trágicamente conocido, Henry Howard Holmes –un guiño al detective creado por sir Arthur Conan Doyle, Sherlock Holmes, que por aquella época se estaba haciendo muy famoso–. Tras casarse con Myrta falsificó unas escrituras de propiedad y estafó 5.000 dólares a su recién estrenada esposa. En 1887, Holmes obtuvo la titularidad de una farmacia en Englewood convirtiéndose en amante y hombre de confianza de su dueña, una viuda rica y confiada llamada Melisa Holden. Un día, él se quedó con todo su dinero y ella simplemente "desapareció".

El sueño de Holmes era construir un gran hotel y quería aprovechar la celebración de la Exposición Universal de Chicago en 1893 para invertir todo el dinero estafado en la compra de un solar junto a la farmacia de la difunta señora Holden. De este modo, la inauguración coincidiría con la visita de miles de turistas, sobre todo mujeres pudientes y solas. En 1890 se iniciaron las obras del establecimiento, un edifico con aspecto medieval y que muchos dijeron que parecía una "fortaleza tenebrosa".

Para la construcción, Holmes contrataba y despedía a empresas rápida y constantemente, y nunca llegó a pagarles. Este engaño sirvió para que Holmes fuese el único que conociera los verdaderos planos del futuro "hotel", que fue inaugurado el 1 de mayo de 1893.

El edificio tenía tres plantas, más de 60 habitaciones, un sótano y 51 puertas. La planta baja estaba ocupada por negocios que le daban una apariencia de normalidad. Sin embargo, el sótano y los pisos superiores ya eran otra cosa. Aparte de colocar cientos de trampas, escaleras ciegas que no llevaban a ningún sitio, dormitorios secretos, cuartos sin ventanas, puertas correderas, laberintos y pasillos ocultos, Holmes había hecho instalar decenas de mirillas en las paredes, desde donde podía observar a escondidas el sufrimiento de sus prisioneros. Para controlar todos sus movimientos, Holmes se valió de una instalación eléctrica ubicada bajo el parqué del suelo que detectaba todos y cada uno de los movimientos y sabía en todo momento donde se encontraban sus potenciales víctimas.

H.H. Holmes: El Asesino en Serie de Chicago.
Un lobo con piel de cordero: Holmes era lo suficientemente encantador y afable como para ganarse la confianza de quienes lo rodeaban. Sus contemporáneos lo describían como un joven apuesto de modales impecables. Sin embargo, tras esta fachada se escondía un monstruo. En este caso, Holmes también fue interpretado por un actor.

Foto: TIMOTHY A. CLARY/ AFP

Así, sin saberlo, la vida de los clientes del hotel estaba enteramente en manos de un sádico y perverso asesino. Holmes podía acabar con sus vidas cuando quisiera. Le resultaba muy fácil. Con sólo abrir las espitas del gas podía asfixiar a los ocupantes de varias habitaciones a la vez.

Otras estancias tenían sopletes ocultos en las paredes tras unas planchas de hierro. Un montacargas y dos toboganes servían para trasladar los cadáveres a una bodega donde eran disueltos en ácido sulfúrico, reducidos a polvo en un incinerador o sumergidos en cubas llenas de cal viva.

Holmes también torturaba a sus víctimas antes de acabar con su vida. A veces las colgaba de los brazos y las bajaba lentamente hasta un pozo lleno de ácido o las encadenaba a una prensa rotatoria que poco a poco trituraba sus huesos, incluso practicaba autopsias sobre cuerpos vivos. Una de sus famosas habitaciones era la llamada "el calabozo".

Tras la clausura de la Exposición Universal, los beneficios de Holmes descendieron considerablemente. Entonces tuvo la brillante idea de incendiar el piso superior del hotel para así poder cobrar el seguro, que ascendía a 60.000 dólares. Pero para su desgracia fue descubierto y tuvo que huir a Texas, donde siguió con sus estafas hasta que finalmente fue detenido y enviado a la cárcel por primera vez. Tras pagar la fianza, Holmes volvió a tramar una nueva estafa.

Un hombre llamado Benjamin Pitezel, al que fichó como cómplice, debía contratar un seguro de vida con una compañía de Filadelfia. Más tarde, Holmes haría creer a la aseguradora que Pitezel había muerto y para ello mostraría un cadáver anónimo desfigurado por un accidente. Una vez realizado el engaño, la mujer de Pitezel cobraría la prima y la repartiría con Holmes. Pero Holmes lo quería todo para él, así que mató de verdad a su cómplice para hacerse con la totalidad de la indemnización. Semanas más tarde, Holmes también se deshizo de la esposa e hijos de Pitezel.

Cuando todo hacía suponer que el criminal se saldría con la suya, un antiguo compañero de celda llamado Marion Hedgepeth lo denunció a la policía por otro desfalco a una compañía de seguros. Holmes le debía 500 dólares de un antiguo trabajo y como sabía que nunca iba a cobrar, lo traicionó.

H.H. Holmes: El Asesino en Serie de Chicago.
Recuperaron restos humanos y abrigos manchados de sangre. Los residentes de la ciudad quedaron conmocionados. La policía tuvo que enfrentarse a la incómoda pregunta de por qué un asesino en serie había podido actuar con tanta tranquilidad durante tantos años. En 1895, el infame edificio se incendió por razones desconocidas. Circulaban rumores de que Holmes, desde la prisión, había ordenado a sus cómplices que lo hicieran para evitar nuevos descubrimientos.


Cuando las autoridades empezaron a investigar se dieron cuenta de que Holmes no solamente había cambiado de identidad, sino que también había cometido infinidad de fraudes y asesinatos. Estos empezaron a salir a la luz cuando se descubrió el gran número de desaparecidos que hubo en Chicago mientras el Hotel de los Horrores estuvo en activo. Los investigadores se quedaron horrorizados al hallar cientos de restos humanos en su interior. La policía contabilizó un total de 200 muertos, mientras que Holmes sólo reconoció 27 durante los interrogatorios a los que fue sometido.

El juicio a Holmes, en octubre de 1895, duró seis días. El acusado rehusó ser defendido y se convirtió en su propio abogado. Pero su testimonio, alegatos y artimañas no le sirvieron de nada, y el 7 de mayo de 1896 fue condenado a morir en la horca. Instantes antes de su ejecución, Holmes se mofó de todos los allí presentes diciendo: "Nací con el Diablo junto a mi cama y siempre estuvo conmigo". Su muerte fue lenta y agónica tras estar colgando durante quince minutos de una soga. Para evitar la mutilación post mortem o que su cuerpo fuera robado, Holmes había pedido ser enterrado en un ataúd lleno de cemento.

Aún así, la muerte del primer asesino en serie de Estados Unidos no está exenta de leyenda. Antes de morir, Holmes lanzó una maldición contra todos aquellos que en un momento se cruzaron en su vida, aunque recientes investigaciones sugieren que el criminal pudo, con la ayuda de algún complice, escapar y morir muchos años después en Paraguay bajo una falsa identidad. Pero la leyenda de la maldición se vio alimentada dos semanas después de su ejecución por algunas muertes misteriosas, como la de uno de los testigos clave en el juicio, que cayó enfermo a causa de una septicemia muriendo poco después. Otros testigos enfermaron y murieron días más tarde, e incluso uno de los guardias de la prisión donde estuvo encarcelado se suicidó. Asimismo, y de forma inexplicable, una de las oficinas encargadas de investigar para la aseguradora a la que Holmes defraudó se incendió por completo.






domingo, 18 de octubre de 2026

Anna Göldin , la última bruja .

Anna Göldin , la última bruja.

Anna Göldin, también conocida como Anna Göldi (Sennwald, Suiza, 1734 - Glaris, 1782) fue una sirvienta en el cantón de Glaris, en Suiza. Fue la última mujer ejecutada por brujería en Suiza el 18 de junio de 1782. Es probablemente también la penúltima en Europa: dos polacas fueron ejecutadas en 1793 por brujería.

Nacida en Sennwald en 1734, Anna Göldin provenía de familia pobre. Con Jakob Rhodurner y más tarde con el Dr. Zwicky, tuvo en total 3 hijos, pero dos murieron al poco de nacer.

Después de algún disgusto con la justicia, entra al servicio de la familia del médico Johann Jacob Tschudi (1747-1800) y se ocupa de sus cinco hijas. Se le acusa de haber embrujado a la segunda hija, Anne-Miggeli, en ese momento de ocho años. Rumores pretendían que habían sido encontradas agujas en varias ocasiones en el cuenco de leche de la pequeña. También se encontraron agujas en el pan de Anne-Miggeli y en el cuenco de Susanna, otra hija de los Tschudi. Anne-Miggeli enfermó después de que Göldin fuera expulsada de la casa. Según los testigos, estaba como poseída con convulsiones y fiebre. Se afirmaba que la joven había expulsado una aguja ensangrentada y que nuevas agujas le salían cada día de la boca.

https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/libros/20230507/critica-anna-goeldin-ultima-bruja-117965938



Acusada de practicar la magia negra sobre la niña, Göldin fue arrestada y el 21 de febrero de 1782 fue trasladada a Glaris para ser sometida a tortura, con el fin de hacerla confesar sus pactos con el diablo. El peso del testimonio de la hija de los Tschudi era abrumador a ojos de los jueces: a lo largo de una jornada, Göldin habría dado una chuchería a la niña y le habría dicho que no se lo dijera a sus padres.

El proceso fue rápido, ya que Anna Göldin no podía explicar la presencia de cuerpos extraños en el cuerpo de Anne-Miggeli. Durante ese tiempo, la salud de la hija de los Tschudi iba mejorando. Para los jueces, esta mejoría de su estado probaba que la «bruja» ya no tenía dominio sobre su víctima.

El veredicto fue censurado en parte por la prensa: el tribunal quería evitar la mención de brujería, una acusación que comenzaba a estar anticuada en la época. Algunos informes fueron destruidos y se la clasificó de envenenadora para limitar la importancia del caso.

Condenada por el tribunal de Glaris a ser decapitada, fue ejecutada el 18 de junio de 1782.

📷 Wikimedia .