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viernes, 14 de noviembre de 2025

Santa Verónica Giuliani.

https://hermanoscapuchinos.org/santoral/santa-veronica-giuliani

Santa Verónica Giuliani 1660-1727 Mística capuchina.

Ursula Giuliani nació en Mercatello de Urbino, en 1660. En 1667, la joven ingresó en el convento capuchino de Cita de Castello, en Umbría, donde tomó el nombre de Verónica. Después de la profesión, aumentó todavía más su devoción a la Pasión de Cristo; a raíz de una visión de Nuestro Señor con la cruz a cuestas, Verónica empezó a sufrir de un agudo dolor en el costado. En 1693, tuvo otra visión en la que el Señor le dio a gustar el cáliz; Verónica lo aceptó y, desde aquel momento, los estigmas de la Pasión comenzaron a grabarse en su cuerpo y en su alma. Al año siguiente las marcas de la corona de espinas aparecieron sobre su frente y las huellas de las cinco llagas se formaron en sus miembros el Santo de 1697.

http://elojocritico.info/los-fenomenos-fisicos-del-misticismo/
https://www.mysticsofthechurch.com/2015/07/st-veronica-giuliani-extraordinary.html

Durante 34 años desempeñó en su convento el cargo de maestra de novicias. Once años antes de su muerte, fue elegida abadesa. Formaba a sus novicias con el "Ejercicio de Perfección y Virtudes Cristianas" del P. Rodriguez. Al fin de su vida, Santa Verónica, que durante casi 50 años había sufrido con admirable paciencia, resignación y aún gozo, se vio atacada de una apoplejía. Murió el 9 de julio de 1727. Dejó escrito un relato de su vida y sus experiencias místicas, que fue de gran utilidad en el proceso de beatificación. Antes de su muerte, había dicho a su confesor que los instrumentos de la Pasión del Señor estaban impresos en su corazón. Le dibujó su corazón, representando estos instrumentos, pues decía que los sentía porque cambiaban de posición. Al hacerle la autopsia, en la que estuvo presente el obispo, el alcalde y varios cirujanos, se puso al descubierto una serie de objetos minúsculos, que correspondían a los que la santa había dibujado.

Su cuerpo permanece incorrupto en el Santuario de Santa Verónica Giuliani.




 

viernes, 2 de mayo de 2025

Santa Virginia Centurione Bracelli en Génova (Italia).

 

Imagen de Santa Virginia Centurione Braceli , mujer genovesa del siglo XVI. Autor desconocido. https://es.wikipedia.org/wiki/Virginia_Centurione_Bracelli#/media/Archivo:Virgina_Centurione_Pittura_Busto.jpg
Imagen de Santa Virginia Centurione Braceli , mujer genovesa del siglo XVI.
Autor desconocido.

Virginia Centurione, viuda de Bracelli, nació el 2 de abril de 1587 en Génova (Italia). Fue hija de Jorge Centurione, dux de la República en el bienio 1621-1622, y de Lelia Spínola, ambos descendientes de familias de antigua nobleza. Bautizada dos días más tarde, recibió la primera formación religiosa y literaria de su madre y de un preceptor doméstico.

Aunque ya desde su adolescencia manifestó inclinación a la vida del claustro, tuvo que aceptar la decisión de su padre, que quiso que se casara, el 10 de diciembre de 1602, con Gaspar Grimaldi Bracelli, un joven rico, heredero de una ilustre familia, pero inclinado a una vida desordenada y al vicio del juego. De esa unión nacieron dos niñas: Lelia e Isabel.

La vida conyugal de Virginia duró poco tiempo. Gaspar Bracelli, no obstante el matrimonio y la paternidad, no abandonó su estilo de vida disipada, hasta el punto de poner en peligro su propia existencia. Virginia, con silenciosa paciencia, oración y amable atención, procuró convencer a su marido a emprender una conducta más morigerada. Desafortunadamente, Gaspar se enfermó, pero falleció cristianamente el 13 de junio de 1607 en Alessandria, asistido por su esposa, que se había trasladado allí para curarle.

Al quedarse viuda con sólo 20 años, Virginia hizo voto de castidad perpetua, rechazando las ocasiones de contraer segundas nupcias, tal como se lo propuso su padre, y vivió retirada en casa de su suegra, aplicándose a la educación y a la administración de los bienes de sus hijas y dedicándose a la oración y a la beneficencia.

En 1610 sintió más claramente la vocación especial a «servir a Dios en sus pobres».Aunque estaba severamente controlada por su padre, y sin descuidar nunca el cuidado de su familia, comenzó a trabajar en favor de los necesitados. Los atendía directamente, distribuyendo en limosnas la mitad de sus propias rentas, o por medio de las instituciones benéficas de aquel tiempo.

Restos mortales de Virginia Centurione Bracelli , conservados en la casa Madre de Génova. https://es.wikipedia.org/wiki/Virginia_Centurione_Bracelli#/media/Archivo:Virginia_Centurione_body.jpg
Restos mortales de Virginia Centurione Bracelli , conservados en la casa Madre de Génova.

Una vez que colocó de forma conveniente a sus hijas en el matrimonio, Virginia se dedicó por completo al cuidado de los muchachos abandonados, de los ancianos y de los enfermos, y a la promoción de los marginados. 

La guerra entre la República de Génova y el Duque de Saboya, apoyado por Francia, sembrando el desempleo y el hambre, indujo a Virginia, en el invierno de 1624-1625, a acoger en casa, primero a unas quince jóvenes abandonadas, y luego, al aumentar el número de los prófugos en la ciudad, a todos los pobres que pudo, especialmente mujeres, proveyendo en todo a sus necesidades.

Tras el fallecimiento de su suegra, en el mes de agosto de 1625, no sólo comenzó a acoger a las jóvenes que llegaban espontáneamente, sino que ella misma andaba por la ciudad, sobre todo por los barrios de peor fama, en busca de las más necesitadas y que se hallaban en peligro de corrupción.

Para salir al paso de la creciente miseria, dio origen a las Cien Señoras de la Misericordia protectoras de los Pobres de Jesucristo, una asociación que, en unión con la organización local de las «Ocho Señoras de la Misericordia», tenía la tarea específica de verificar directamente, a través de las visitas a domicilio, las necesidades de los pobres, especialmente si se trataba de pobres de solemnidad. 

Al intensificar la iniciativa de la acogida de las jóvenes, sobre todo durante el tiempo de la peste y de la carestía de 1629-1630, Virginia se vio obligada a tomar en arriendo el convento vacío de Montecalvario, a donde se trasladó el 14 de abril de 1631 con sus acogidas, a las que puso bajo la protección de Nuestra Señora del Refugio. Tres años después la Obra contaba ya con tres casas en las que residían casi 300 acogidas.Por esto Virginia consideró oportuno pedir el reconocimiento oficial al Senado de la República, que lo concedió el 13 de diciembre de 1635.

Las acogidas de Nuestra Señora del Refugio se convirtieron para la Santa en sus “hijas” por excelencia, con las que compartía la comida y los vestidos, y a las instruía con el catecismo y las adiestraba en el trabajo para que se ganasen el propio sustento.

Proponiéndose dar a la Obra una sede propia, después de haber renunciado a la adquisición del Montecalvario debido a su precio demasiado elevado, compró dos casitas contiguas en la colina de Carignano, que, con la construcción de una nueva ala y de la iglesia dedicada a Nuestra Señora del Refugio, se convirtió en la casa-madre de la Obra. 

El espíritu que animaba a la Institución fundada por Virginia Bracelli estaba ampliamente presente en la Regla redactada en los años 1644-1650. En ella se estable que todas las casas constituyen la única Obra de Nuestra Señora del Refugio, bajo la dirección y administración de los Protectores (laicos noble designados por el Senado de la República); se reafirma la división entre las «hijas» con hábito e «hijas» sin hábito; pero todas deben vivir - aunque no tengan votos - como las monjas más observantes, en obediencia y pobreza, trabajando y orando; además, deben estar dispuestas a ir a prestar servicio en los hospitales públicos, como si estuvieran obligadas por medio de un voto.

Con el tiempo la Obra se desarrollará en dos Congregaciones religiosas: las Hermanas de Nuestra Señora del Refugio de Monte Calvario y las Hijas de Nuestra Señora en el Monte Calvario.

Después del nombramiento de los Protectores (el 3 de julio de 1641), que eran considerados los verdaderos superiores de la Obra, Virginia Bracelli no quiso inmiscuirse más en el gobierno de la casa: ella estaba sometida a su querer y seguía sus disposiciones, incluso en la aceptación de cualquier joven necesitada. Virginia vivía como la última de sus «hijas», dedicada al servicio de la casa: salía mañana y tarde a mendigar para conseguir el sustento para toda la casa. Se interesaba por todas como una madre, especialmente por las enfermas, prestándolas los servicios más humildes.

Ya en los años anteriores había comenzado una acción social sanadora, destinada a curar las raíces del mal y a prevenir las recaídas: a los enfermos y los inválidos se les había de internar en centros apropiados para ellos; los hombres útiles debían ser iniciados en el trabajo; las mujeres debían ejercitarse en los telares y en hacer labores de corte y confección; y los niños tenían la obligación de ir a la escuela. 

Restos mortales de Virginia Centurione Bracelli , conservados en la casa Madre de Génova. https://es.wikipedia.org/wiki/Virginia_Centurione_Bracelli#/media/Archivo:Virginia_Centurione_body.jpg
Restos mortales de Virginia Centurione Bracelli , conservados en la casa Madre de Génova.

Al crecer las actividades y redoblarse los esfuerzos, Virginia vio disminuir a su alrededor el número de colaboradoras, sobre todo las mujeres burguesas y aristocráticas, que temían comprometer su reputación al tratar con gente corrompida y siguiendo a una guía que, aunque fuera noble y santa, aprecia un tanto temeraria en sus empresas.

Abandonada por las Auxiliares, desautorizada de hecho por los Protectores en el gobierno de su Obra, y ocupando el último lugar entre las hermanas en la casa de Carignano, mientras que su salud física se debilitaba rápidamente, Virginia parecía que encontraba nueva fuerza en la soledad moral.

El 25 de marzo de 1637 consiguió que la República tomara a la Virgen María como protectora. Suplicó con insistencia ante el Arzobispo de la ciudad la institución de las Cuarenta Horas, que comenzaron en Génova hacia finales de 1642, y la predicación de las misiones populares (1643). Se interpuso para allanar las frecuentes y sanguinarias rivalidades que, por motivos fútiles, surgían entre las familias nobles y los caballeros. En 1647 obtuvo la reconciliación entre la Curia arzobispal y el Gobierno de la República, en lucha entre sí por puras cuestiones de prestigio. Sin perder nunca de vista a los más abandonados, estaba siempre disponible, independientemente del rango social, para cualquier persona que acudiese a ella para pedir ayuda. 

Enriquecida por el Señor con éxtasis, visiones, locuciones interiores y otros dones místicos especiales, entregó su espíritu al Señor el 15 de diciembre de 1651, a la edad de 64 años. 

Su cuerpo fue sepultado provisionalmente en el monasterio de Santa Clara, pero allí permaneció por espacio de ciento cincuenta años. Cuando fue abierto su sepulcro el 20 de abril del año 1801, se encontró su cuerpo completamente incorrupto.

En los años 1980 se realizó una nueva exhumación, con motivo de la apertura del proceso de beatificación, en presencia del arzobispo de Génova, cardenal Giuseppe Siri. Actualmente se encuentra en la Casa Madre de las «brignolinas», que desde mediados del siglo XIX se encuentra en el barrio genovés de Marassi

El Sumo Pontífice Juan Pablo II la proclamó Beata, con ocasión de su viaje apostólico a Génova, el 22 de septiembre de 1985.

Información extraída de este enlace: 



domingo, 9 de febrero de 2025

Giovanni María Mastai-Ferretti (Pio IX).

 

Retrato del papa Pio IX en 1871. Artista: George Peter Alexander Healy. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:G.P.A.Healy,_Portrait_of_Pope_Pius_IX_(1871).jpg
Retrato del papa Pio IX en 1871.
Artista: George Peter Alexander Healy.

Pío IX fue el Santo Padre de la Iglesia Católica por más tiempo que cualquier otro Papa, de 1846 a 1878. Fue un momento difícil para ser líder de la Iglesia a causa de los conflictos políticos entre las naciones y los argumentos religiosos sobre la función de la Iglesia en el mundo. No importa qué tipo de problemas el Papa y la Iglesia enfrentaban, Pío IX siempre se dirigió a Dios para pedirle ayuda y dirección.

Pío IX nació en Italia en 1791. Su nombre era Giovanni María Mastai-Ferretti. Giovanni creció queriendo ser sacerdote y siguió ese meta paso a paso hasta que fue ordenado en 1819. Su primera asignación fue en un orfanato, donde fue conocido por el amor que compartía con los niños. Pronto fue enviado a Sudamérica para trabajar para un importante funcionario de la Iglesia.

Fotografía post mortem de Pio IX, tomada el 8 de Febrero de 1878. https://it.wikipedia.org/wiki/Papa_Pio_IX#/media/File:Post-mortem_portrait_of_Pope_Pius_IX.jpg
Fotografía post mortem de Pio IX, tomada el 8 de Febrero de 1878.

Después de que el Padre Giovanni regresó a su casa, fue nombrado arzobispo de una diócesis. Cuando estalló una revolución, Giovanni fue mediador de paz. Convenció a las dos partes que dejaran de pelear. Pronto fue asignado a una diócesis grande y fue nombrado cardenal. Cuando el Papa Gregorio XVI murió, el Cardenal Mastai-Ferretti fue elegido Papa. Eligió el nombre de Pío IX.

El Papa Pío IX es famoso por haber declarado dos importantes enseñanzas de la Iglesia. Primero, proclamó la enseñanza de la Inmaculada Concepción en su Constitución Apostólica, Ineffabilis Deus, el 8 de diciembre de 1854. Nuestra creencia en la Inmaculada Concepción es que la Santísima Virgen María estuvo libre de todo pecado, incluyendo el Pecado Original, desde el primer momento de la vida cuando fue concebida en el vientre de su madre y permaneció sin pecado toda su vida. Pío IX hizo esta enseñanza oficial después de consultar con los obispos de la Iglesia y pasar muchas horas reflexionando en oración.

Cuerpo incorrupto del papa Pio IX en el año 2000. Vidaleca. https://anabasispersonal.blogspot.com/2010/12/edgardo-mortara-catolico-la-fuerza.html
Cuerpo incorrupto del papa Pio IX en el año 2000.
Vidaleca.

El Concilio Vaticano Primero fue convocado por Pío IX. Esta reunión de todos los obispos de la Iglesia y del Papa se llama concilio ecuménico. Un Papa convoca un consejo ecuménico para que los líderes de la Iglesia puedan trabajar juntos, bajo la guía del Espíritu Santo para explicar la fe o para explicar mejor las enseñanzas de la Iglesia.

En el Concilio Vaticano Primero, el Papa Pío y los obispos declararon la enseñanza de la infalibilidad. Esto significa que cuando el Papa y los obispos enseñan juntos sobre nuestra fe y moral, o modo de vivir, siempre enseñan la verdad. La infalibilidad es un don del Espíritu Santo, dado a la Iglesia para asegurar que las enseñanzas de la Iglesia siempre son verdad y están protegidas de error.

Papa Pio IX. Fotografía Livioandronico2013. https://it.wikipedia.org/wiki/Papa_Pio_IX#/media/File:Tomb_of_Pope_Pius_IX.jpg
Papa Pio IX.
Fotografía Livioandronico2013.

Pío IX, que murió en 1878, fue el primer papa en ser fotografiado. Fue beatificado en 2000 por el Papa Juan Pablo II. Como nuestro líder, nos ayudó a crecer en nuestra comprensión de lo que creen los católicos. Podemos orar al beato Pío, pidiéndole que nos ayude a seguir las huellas de Jesús viviendo todas las enseñanzas de nuestra Iglesia.
Su cuerpo se conserva incorrupto.

Información extraída de este enlace: 

viernes, 7 de junio de 2024

Beata María Emilia Riquelme.

https://twitter.com/MediosConfer/status/1201795473465597957

María Emilia Riquelme y Zayas nace el día 5 de agosto de 1847 en Granada (España). Hija de don Joaquín Riquelme y Gómez, capitán general del Ejército español y de doña Emilia Zayas Fernández de Córdoba y de la Vega, descendiente del gran capitán.

Desde su primera infancia mostró una clara inteligencia y hondura espiritual en la vivencia de la fe cristiana que se compartía en su hogar familiar.

A los 7 años María Emilia quedó huérfana de madre. Su orfandad se ilumina con una inefable experiencia en su alma: Siente la presencia de la Virgen María con Jesús en los brazos. María Emilia hizo promesa de fidelidad a Jesús y a María, que fue ratificada en su adolescencia con una nueva presencia de María Inmaculada.

La primera beata granadina: María Emilia Riquelme y Zayas,  la monja que regeneró un páncreas y vio a la Virgen cuando era niña. https://twitter.com/granadadigital/status/1186515021548924930/photo/1
La primera beata granadina: María Emilia Riquelme y Zayas, 
la monja que regeneró un páncreas y vio a la Virgen cuando era niña.

La Cruz se abrió paso a la luz de un alma limpia. Exteriormente nada especial, pero sus contemporáneos atestiguan que «era muy buena y obediente y constantemente se sacrificaba mucho, como una santa». La enfermedad y muerte de su hermano Joaquín a la edad de 17 años, deja al General y a María Emilia sumidos en inmenso dolor.

Acompaña al General en sus destinos militares en Tenerife, Sevilla, La Coruña, Madrid y Lisboa. El padre se ocupó de su formación integral facilitando para ella colegios y profesorado y por encima de todo comparten padre e hija la fe en Dios y en la Virgen María, espíritu que moviliza a María Emilia en el apostolado con los pobres y necesitados. «Los pobres son mis amigos», decía.

María Emilia siente desde su infancia el deseo de entregarse totalmente a Dios. Su centro y fuerza es Jesús en el Santísimo Sacramento, de tal manera que solicita y el Obispado le concede tener, en su oratorio privado, al Santísimo Sacramento.

https://www.religionenlibertad.com/espana/174051014/4000-personas-asisten-en-Granada-a-la-beatificacion-con-el-cuerpo-incorrupto-de-la-Madre-Riquelme.html


Dirá: «La Eucaristía es el paraíso de la tierra. La adoración mi hora de cielo, mi recreo y descanso espiritual».

Expone a su padre el deseo de ser religiosa y éste no quiere quedarse sin su única hija. María Emilia ofrece a Dios y espera con paz se haga su voluntad divina. Cuida con filial amor a su padre hasta que fallece cristianamente en Sevilla. Esta nueva pérdida, agiganta en ella la fe en Dios. Hereda los bienes paternos. ¿Qué hace? Obras de caridad y apostolado. Y sigue buscando lo que Dios quiere de su vida.

«Acepta la Cruz que Dios te envía, no busques otra, esa es de oro para ti», escribía y, a los pocos años de la fundación le sobrevienen toda clase de pruebas, muertes inesperadas de religiosas muy queridas y difamaciones que pretenden hundir la obra de Dios. María Emilia vence heroicamente con el arma de la oración. Ella misma nos dice: «Pude seguir el impulso divino que me apremiaba, perdiendo mi pobre nada en Dios, que fue siempre mi todo».

María Emilia, movida por el Espíritu Santo, se siente llamada a fundar la Congregación de Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada, que adore al Señor día y noche y trabaje en el campo de la educación y en misiones.

La Congregación fue avalada primero por el Obispo diocesano de Granada en 1896 y definitivamente aprobada por el Papa San Pío X en Roma, en el año 1912.

Foto: Antonio-L-Juarez. Beatificación de-la hermana Maria-Emilia Riquelme en la Catedral de Granada. Facebook.
Foto: Antonio-L-Juarez.
Beatificación de la hermana Maria Emilia Riquelme en la Catedral de Granada.
Facebook.

Mujer contemplativa y apostólica. Como fundadora, escribe las líneas fundamentales de la Congregación: «Se dedicarán a la Adoración perpetua del Santísimo Sacramento, a la educación de la niñez y juventud, y a las misiones en países necesitados». Su lema: Entrega voluntaria y alegre por la gloria de Dios y el bien de los hermanos. Y su sello exterior la sencillez y la humildad.

Después de una vida totalmente entregada al servicio de Dios y al amor al prójimo, María Emilia entrega su alma a Dios en la Casa Madre de Granada, el 10 de diciembre de 1940. La noticia de su santa muerte se difundió por toda la ciudad. Gentes de toda clase vinieron para enaltecer a esta hija humilde y esclarecida.

En la S. I. B. Catedral de la ciudad de Granada (España) era Beatificada, por el prefecto del dicasterio de la causa de los santos en Roma, el cardenal Giovanni Becciu.

Nos recordó que lo que llama la atención de la nueva Beata es su pasión por la eucaristía, vivida personalmente con constancia y transmitida a sus hermanas; su gran amor por Jesús Eucaristía y por la santísima Virgen que le impulsa a tener un espíritu misionero y fundar una nueva congregación para amar a Dios y amar al prójimo con espíritu humilde.


miércoles, 10 de abril de 2024

Eva Duarte de Perón.

 

https://mendozantigua.blogspot.com/2017/03/6-fotos-de-evita-joven-antes-de.html


(Eva Duarte de Perón, llamada Evita Perón; Los Toldos, Argentina, 1919 - Buenos Aires, 1952) Política argentina. Hija ilegítima de Juan Duarte y de Juana Ibarguren, vivió pobremente en su pueblo natal hasta que a los dieciséis años huyó a Buenos Aires. En la capital argentina trabajó como actriz en pequeños locales y en la radio, y a partir de 1935 comenzó a gozar de cierta popularidad, si bien sus papeles carecían de relevancia.  


https://www.nortes.me/2022/03/12/evita-frankenstein-quiere-bailar/

En tales circunstancias conoció al coronel Juan Domingo Perón, con quien inició una relación íntima y se casó en 1945. Este mismo año, Perón fue destituido de sus cargos de la secretaría de Trabajo y de la vicepresidencia de la nación y confinado en la isla de Martín García. Entonces mostró Eva su gran energía y carisma para conectar con los sectores nacionalistas del ejército afines a su marido y con los trabajadores, que se habían beneficiado de las medidas sociales impulsadas por Perón desde su puesto.

Eva Duarte de Perón.

La campaña de agitación social que emprendió Evita culminó el 17 de octubre, cuando miles de trabajadores, a los que ella llamó «descamisados», ocuparon el centro de Buenos Aires para exigir la libertad del político, en una de las mayores manifestaciones populares habidas en el país hasta entonces.

https://www.lanoticia.com.do/quince-peliculas-de-otros-tantos-paises-competiran-en-festival-de-marrakech/

Una vez liberado, Perón se presentó a las elecciones de febrero de 1946 y obtuvo un rotundo triunfo. A pesar de la popularidad de que gozaba, ella no aceptó ningún cargo oficial y prefirió impulsar una política social desde la presidencia de una fundación que llevaba su nombre. Financiada con fondos públicos, la Fundación Eva Perón repartió ayudas sociales a los más necesitados.

https://laagriculturadelfuturo.blogspot.com/p/el-santo-grial-del-peronismo.html

Evita, como habían comenzado a llamarla las clases populares, se convirtió en el rostro humano del régimen y en el enlace del presidente con las organizaciones obreras, principalmente la Confederación General del Trabajo (CGT). Su particular preocupación por la situación de la mujer la llevó a fundar en 1949 el Partido Peronista Femenino y a promover desde él medidas orientadas a una mejor integración de la mujer en el mercado laboral.

http://evita4.marianobayona.com/evape5.htm

Gracias a su intervención, la legislación laboral articulada durante la primera presidencia del general Perón se tradujo en unas mejores condiciones de vida de los trabajadores y de los sectores hasta entonces marginados de la sociedad argentina. Tampoco permaneció ajena a la situación del pueblo español, y en 1947 viajó a España, en los peores momentos del aislamiento internacional del régimen de Francisco Franco. Su visita estuvo precedida por la concesión del gobierno peronista al régimen español de un crédito millonario para la compra de trigo, maíz, carne, legumbres, etc.

https://www.husmeandoporlared.com/2014/09/la-historia-oculta-tras-10-momias.html

En 1951, año en que publicó su autobiografía La razón de mi vida, la CGT la postuló como candidata a la vicepresidencia. Sin embargo, la propuesta topó con la férrea oposición de las Fuerzas Armadas, que veían en ella una amenaza en su calidad de portavoz de la línea más radical y reivindicativa del peronismo. Por otro lado, la propia Eva era reacia a aceptar cargos públicos, convencida de que la eficacia de su labor estaba en la proximidad de su relación con la gente. Además, el conocimiento de la grave enfermedad que la aquejaba la indujo a renunciar a la candidatura en un emotivo acto en el que se dirigió a la multitud desde el balcón de la casa de gobierno.

Falleció debido al cáncer de cuello de útero que padecía el 26 de julio de 1952, a la edad de 33 años. Tras su muerte recibió honores oficiales, siendo velada en el Congreso de la Nación y en la Confederación General del Trabajo (CGT), en un evento multitudinario nunca antes visto en el país.9​ Su cuerpo fue embalsamado y ubicado en la CGT, pero la dictadura cívico-militar autodenominada «Revolución Libertadora» secuestró y profanó su cadáver en 1955, ocultándolo durante dieciséis años. En la actualidad sus restos se encuentran en el Cementerio de la Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires.

Información extraida de este enlace: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/peron_eva.htm

lunes, 15 de enero de 2024

Madre María de San José Alvarado.

 

Madre María de San José Alvarado.
Madre María de San José Alvarado.

Primogénita de cuatro hermanos, la Madre María de San José (Laura Alvarado Cardozo), venezolana, nació en el pintoresco pueblo de Choroní, estado Aragua, el 25 de abril de 1875.

Laura deseaba consagrarse a Dios en un convento de clausura. Al impedírselo las circunstancias, solicitó el permiso de su confesor y el 8 de diciembre de 1892, a la edad de 17 años, hizo voto de perpetua virginidad. Este día lo celebraría a lo largo de toda su vida, al igual que el 13 de octubre, en que fue bautizada, con una jornada de retiro espiritual. Ya desde entonces no tenía otro ideal que el de la santidad: «Quiero ser santa, pero santa de verdad». «Jesús mío, el ideal que persigo eres tú y sólo tú».

Madre María de San José Alvarado.

La llegada a Maracay en 1892 del párroco Vicente López Aveledo fue providencial. En la ciudad se había desencadenado una terrible epidemia que sembró el luto y la desolación en las familias. El párroco invitó a la joven Laura a colaborar en el pequeño hospital que acababa de abrir para atender a las víctimas de la epidemia: la respuesta de Laura fue entusiasta. Se trasladó a vivir al hospital y se entregó de lleno al servicio de los enfermos. Su labor fue tan eficaz que se le confió su dirección. En él era la animadora del grupo de jóvenes voluntarias conocidas corno las «Samaritanas».

El 22 de enero de 1902 Laura ratifica su voto de virginidad y el 13 de septiembre del año siguiente pronuncia los votos perpetuos de pobreza, obediencia y castidad. En la profesión cambió su nombre por el de María de San José.

Cuerpo incorrupto de la Madre María de San José. Maracay (Venezuela).
Cuerpo incorrupto de la Madre María de San José.
Santuario de Maracay (Venezuela).

En 1905 fundó en Maracay la primera casa para huérfanas. A ella siguieron otras fundaciones a un ritmo acelerado. La Madre Maria, que dedico su larga existencia al cuidado de los ancianos y de los niños desamparados en los que veía la figura de Cristo, nos ha dejado un mensaje de perenne actualidad: dar acogida a los más pobres, a los más débiles, a los marginados, con el mismo amor con que ella los acogía.

 El 2 de abril de 1967 sufre una trombosis. Consciente que faltaba poco para su muerte, pidió que se le concediera la posibilidad de que su cuerpo fuera enterrado en la capilla del Asilo Inmaculada Concepción.

Cuerpo incorrupto de la Madre María de San José. Santuario de Maracay (Venezuela).
Cuerpo incorrupto de la Madre María de San José.
Santuario de Maracay (Venezuela).

La Madre María de San José murió en el Hogar Inmaculada Concepción, en Maracay, en 1967, a la edad de 91 años.
El proceso de su beatificación comienza en 1978. En 1982, ocurre la curación de la hermana Teresa Silva, inválida por una penosa enfermedad, a quien la Madre le había profetizado su curación años antes. Este milagro fue aprobado por decreto papal de Juan Pablo II en 1993.

En 1994, es trasladado su cuerpo incorrupto al sarcófago de cristal para la veneración de sus hijas espirituales y fieles. y fue beatificada por Juan Pablo II el 7 de mayo de 1995, siendo la primera venezolana que ha sido beatificada.





lunes, 16 de octubre de 2023

Santa Catalina de Bolonia.

https://turiby.com/catherine-of-bologna-catholic-art-print-patron-of-artists-ww-27992937

 Catalina Vigri, conocida como santa Catalina de Bolonia (Bolonia, 8 de septiembre de 1413 - Bolonia, 9 de marzo de 1463) fue una religiosa italiana, mística y artista. Se la considera la santa protectora de las artes liberales.

Catalina Vigri nació el 8 de septiembre de 1413 en Bolonia. Su padre era Juan de Vigri, un noble rico de Ferrara emparentado con la familia de la casa d’Este. Su madre, Benvenuta de Mamollini era también una dama noble a la que Juan había conocido en Bolonia mientras estudiaba en su universidad.

https://aleteia.org/slideshow/slideshow-7-great-catherines-in-catholic-history/

Cuando nació Catalina, su padre había marchado de Bolonia para establecerse en Padua donde ejerció de embajador de Nicolás III d’Este de Ferrara en Venecia. Cuando Catalina tenía unos 10 años, se trasladó con su padre a vivir a Ferrara donde la pequeña pasó a formar parte de la corte de Margarita d’Este como una de sus damas de honor.

Catalina aprovechó su estancia en la corte de Ferrara para cultivarse y formarse en distintas áreas como la música, la literatura o el arte de la miniatura. Pero Catalina no se sintió nunca atraída por los lujos y excesos de la vida en la corte.

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Caterina-bologna.jpg

Años después, la princesa Margarita d’Este se casó con Roberto Malatesta, príncipe de Rímini. La joven esposa quiso que Catalina la acompañara a su nueva residencia en Rímini pero Catalina se negó a ir y decidió volver con su madre a Bolonia. Fue entonces cuando murió su padre y su madre volvió a casarse. Catalina se convirtió en una joven de 14 años, bella y culta y heredera de un importante patrimonio. Fueron muchos los pretendientes que tuvo y que ella evitó. Catalina hacía tiempo que tenía muy claro que su vida no iba a ser la de una mujer casada.

El ejemplo de Lucía

Fue entonces cuando Catalina supo de la existencia de Lucía Mascheroni y sus monjas congregadas bajo el hábito negro de la Tercera Orden de San Agustín. Su vida de santidad atrajo a la joven quien no dudó en seguir a aquellas religiosas que con el tiempo se convertirían en un monasterio de monjas clarisas.

Así, en 1432, Catalina Vigri pronunciaba sus votos y se retiraba del mundo.

Las siete armas espirituales

Convertida en monja clarisa, Catalina hizo uso de sus conocimientos humanísticos, filosóficos y literarios para escribir su obra Tratado de las siete armas espirituales. Escrita en 1438, es una mezcla de autobiografía y tratado de espiritualidad.

https://www.roman-catholic-saints.com/saint-catherine-of-bologna.html

En su Tratado, Catalina definió siete armas para luchar contra el pecado: la diligencia, la desconfianza de uno mismo, la confianza en Dios, la meditación, el pensar en la muerte personal, pensar en el cielo y la Sagrada Escritura como referente constante de vida.

Catalina de Bolonia pasó el resto de su vida en oración y meditación tras los muros del convento de Ferrara primero y del monasterio del Corpus Domini en su ciudad natal después donde se trasladó en 1456 y terminó convirtiéndose en su madre abadesa. Fue aquí donde murió, el 9 de marzo de 1463.

La instalaron bajo un baldaquín en una capilla de la iglesia Corpus Domini del monasterio, donde se encuentra hasta ahora.

Una de sus compañeras, Illuminata Bembo, escribió seis años después de su muerte una biografía de Catalina en la que relató los primeros milagros que se sucedieron alrededor de la tumba de la santa. Las monjas del convento decidieron desenterrar el cuerpo que encontraron incorrupto. Dado la gran cantidad de personas que querían ver los restos de la santa, se decidió colocar su cuerpo sentado en una silla en una capilla de su iglesia en la que continuó dando gran consuelo espiritual a muchos fieles hasta el día de hoy.

Siglos después, el 22 de mayo de 1712, el papa Clemente IX la elevaba a los altares iniciando su proceso de canonización.

Información extraída de este enlace : https://www.mujeresenlahistoria.com/2012/03/las-armas-de-la-santa-incorrupta-santa.html

viernes, 3 de febrero de 2023

Padre Pío de Pietrelcina.

 

https://brujulacotidiana.com/es/san-pio-de-pietrelcina-1-1

El padre Francesco Forgione nació en Pietrelcina, provincia de Benevento, el 25 de mayo de 1887. Sus padres fueron Horacio Forgione y María Giuseppa. Creció dentro de una familia humilde, pero como un día él mismo dijo, nunca careció de nada.

Fue un niño muy sensible y espiritual. En la Iglesia Santa María de los Ángeles, la cual se podría decir fue como su hogar, fue bautizado, hizo la Primera Comunión y la Confirmación. También en esta misma Iglesia fue donde a los cinco años se le apareció el Sagrado Corazón de Jesús. Más adelante empieza a tener apariciones de la Virgen María que durarían por el resto de su vida.

Padre Pío de Pietrelcina.


Ingresó a la Orden de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone en enero de 1903. El día anterior de entrar al Seminario, Francisco tuvo una visión de Jesús con su Santísima Madre. En esta visión Jesús puso su mano en el hombro de Francisco, dándole coraje y fortaleza para seguir adelante. La Virgen María, por su parte, le habló suave, sutil y maternalmente penetrando en lo más profundo de su alma.

Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910 en la Catedral de Beneveto, y en febrero de ese año se estableció en San Giovanni Rotondo, donde permaneció hasta su muerte, el 23 de setiembre de 1968.

Padre Pío de Pietrelcina.

Poco después de su ordenación, le volvieron las fiebres y los males que siempre le aquejaron durante sus estudios, y es enviado a su pueblo, Pietrelcina, para que se restableciera de salud. Luego de 8 años de sacerdocio, el 20 de setiembre de 1918, recibe los estigmas de Nuestro Señor Jesucristo en sus manos, pies y costado izquierdo, convirtiéndose en el primer sacerdote estigmatizado. En una carta que escribe a su director espiritual los describe así: "En medio de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento dolor".

Más adelante, en el año de 1940 proyectó un hospital que se denominó "Casa del Alivio del Sufrimiento" -el más importante del sur de Italia-, cuya construcción culminó en 1956.

http://www.parroquiavisitacion.org/blog-conoce-a/19/9/2016/san-pio-de-pietrelcina-23-de-septiembre

El 20 de septiembre de 1968 el Padre Pío cumplió 50 años de haber recibido por primera vez los estigmas del Señor Jesús. El Padre Pío celebró la Misa a la hora acostumbrada. Alrededor del altar hubieron 50 grandes macetas con rosas rojas para sus 50 años de sangre... A los dos días murmurando por largas horas "Jesús, María!", muere el Padre Pío, el 22 de septiembre de 1968. Los que estaban presentes quedaron largo tiempo en silencio y en oración. Después estalló un largo e irrefrenable llanto.

El funeral del Padre Pío fue impresionante ya que se tuvo que esperar cuatro días para que la multitud de personas pasaran a despedirse. Se calcula que más de cien mil personas participaron del entierro. Al morir desaparecieron los estigmas con el cual el Señor ha confirmado su origen místico y sobrenatural.

Muchas han sido las sanciones y conversiones concedidas por la intercesión del Padre Pío e innumerables milagros han sido reportados a la Santa Sede.

https://casademariareinadelapazbarcelona.org/index.php/virgen-de-medjugorje/intersecion/san-pio

El 18 de diciembre, de 1997, Su Santidad Juan Pablo II pronunció venerable al Padre Pío. Este paso, aunque no tan ceremonioso como la beatificación y canonización, es ciertamente la parte más importante del proceso.

Fue beatificado por su S.S. Juan Pablo II el 2 de mayo de 1999 en una solemne Concelebración Eucarística en la Plaza San Pedro.

https://www.religionenlibertad.com/personajes/338617418/padre-pio-ayuda-vivir-cuaresma-cruz.html

El 16 de junio del 2002 fue declarado San Pío de Pietrelcina en presencia de S.S. Juan Pablo II, en una solemne misa en la Plaza San Pedro.

Homilía del Papa Juan Pablo II en la Ceremonia de Canonización del Padre Pío de Pietrelcina.

Su Cuerpo permanece incorrupto. En San Giovanni Rotondo, Italia,

Información extraída de este enlace: https://www.aciprensa.com/testigosdefe/padrepio/padrepio.htm


martes, 22 de noviembre de 2022

María Encarnación Ezcurra de Rosas ( Argentina).

 

Cuadro de Prilidiano Pueyrredón en 1851. Museo Histórico Nacional de Buenos Aires.
Cuadro de Prilidiano Pueyrredón en 1851.
Museo Histórico Nacional de Buenos Aires.

Ezcurra de Rosas, María Encarnación. Buenos Aires (Argentina), 25.III.1795 – 19.X.1838. Dama.

Era la quinta hija del matrimonio formado por Juan Ignacio de Ezcurra y Ayerra, nacido en Pamplona y llegado al país en 1770, y Teodora de Arguibel y López de Cossio, hija de un prestigioso comerciante francés radicado en Buenos Aires, Felipe de Arguibel.

El 16 de marzo de 1813, siendo muy joven, contrajo matrimonio con Juan Manuel de Ortiz de Rosas, bendijo el enlace el presbítero José María Terrero. Las familias Ortiz de Rosas y Ezcurra eran amigas y ya aceptaban de buen grado la pareja que formaban Felipe Ezcurra con Gregoria Rosas.

Encarnación tuvo su primer hijo, Juan Bautista Pedro, en 1814, después, en 1816, una niña llamada María de la Encarnación que falleció a corta edad y finalmente, en 1817 nació Manuela Robustiana.

Encarnación Ezcurra y Juan Manuel de Rosas.
Encarnación Ezcurra y Juan Manuel de Rosas.

Se la reconoce por su vocación pública, influencia política y decidida participación en favor de su marido durante la Revolución de los Restauradores, que derrocó al gobierno de Juan Ramón Balcarce, acontecida en octubre de 1833.

En 1836 se resiente su estado de salud.

El final de esta gran historia llegó el 20 de octubre de 1838, cuando Ezcurra falleció.

El dolor fue desgarrador para Rosas. Se encerró durante horas con el cadáver y lloró amargamente sosteniéndola en sus brazos.

Los funerales de Encarnación Ezcurra fueron fastuosos. Buenos Aires jamás había visto algo así. Se obligó a la población a llorarla y se impuso un luto de dos años. Mientras tanto, el viudo buscó en la fe apaciguar tanto sufrimiento. En 1842 realizó arreglos a la parroquia de Balvanera, ubicada en el actual Barrio de Once y la consagró a la memoria de Encarnación. Hoy, la mayoría conoce dicho templo como el santuario de San Expedito.

Con el tiempo, algunos partidarios federales comenzaron a referirse a ella como "santa". Entre ellos, el obispo Marcos Ezcurra, uno de sus parientes.

"El cadáver de doña Encarnación —comentó años más tarde— estaba en el mausoleo de Máximo Terrero, en nuestra Recoleta (…). La familia resolvió trasladarlo al sepulcro de los Ortiz de Rosas. Se preparó una urna para las cenizas. Suponíase que el cadáver estuviera hecho polvo. Habían transcurrido desde su muerte ochenta y siete años. Pero, cuál no sería la sorpresa de todos cuando al abrirse el ataúd vimos que el cuerpo de doña Encarnación estaba intacto, incorrupto, tal como si acabara de morir. Los cabellos, la piel de la cara y de las manos, conservaban su integridad, lo mismo que el resto del cuerpo (…) vestía el hábito de Santo Domingo con que doña Encarnación fue sepultada".

A la derecha el féretro de Juan Manuel de Roses.  El de la izquierda es de su mujer Encarnación Ezcurra. https://www.flickr.com/photos/97449968@N04/14065159934
A la derecha el féretro de Juan Manuel de Roses. 
El de la izquierda es de su mujer Encarnación Ezcurra.

"Ochenta y siete años de tumba no bastaron a destruir el cuerpo de aquella mujer hondamente cristiana. ¡Qué digo el cuerpo! Ni siquiera el hábito, ni el peinado, ni las flores que el propio Rosas puso alrededor de su cabeza como un nimbo de santa, presentaban las huellas del tiempo. Todo estaba incólume. Hasta las flores secas podían reconocerse con facilidad. Muchos parientes se llevaron, como recuerdo, algunas. En las manos mantenía el rosario. Y en el rostro purísimo, sin una sola arruga, brillaba una suave sonrisa viviente. No pudo utilizarse la urna para sus despojos. El cadáver fue inhumado por segunda vez, tal como estaba, en la tumba de la familia Ortiz de Rosas, en la Recoleta. Allí, a través del cristal, puede verse el rostro intacto todavía", detalló.

Santa para algunos y villana para otros, Encarnación fue ante todo una mujer aguerrida e inteligente. El poder del que gozó Juan Manuel de Rosas fue en realidad hilvanado por ambos, desde un respeto profundo y mutuo necesario en toda empresa exitosa.

El eclesiástico no llegó a conocerla, pero fue de gran peso la experiencia que tuvo hacia 1925.

 



domingo, 18 de septiembre de 2022

María de Jesús de Ágreda.

 

https://www.hotelagreda.com/descubre-la-dama-azul-de-agreda/

Nació en Ágreda (Soria, España), el 2 de abril de 1602, y murió así mismo en Ágreda el 24 de mayo de 1665.

María Coronel y Arana -éste era su nombre original- nació en la histórica ciudad soriana de Ágreda, en el seno de una familia de rancio abolengo político y no menos cristiano. Sus padres, Francisco y Catalina, eran profundamente cristianos, de honda religiosidad franciscana. Tuvieron dos hijos y dos hijas. Y los seis miembros de la familia abandonaron el mundo y sus comodidades y abrazaron la vida religiosa en la familia franciscana.

Francisco, el padre, con sus dos hijos, Francisco y José, profesaron en el convento de San Antonio de Nalda (La Rioja), en la provincia franciscana de Burgos. La madre, Catalina, con sus dos hijas -María tenía sólo dieciséis años- abrazaron la vida monástica en el monasterio que construyeron en su propia casa-palacio, bajo la regla de la Orden de Concepcionistas Franciscanas, en 1620. Este gesto de las mujeres de la familia Coronel y Arana evoca el origen de la misma orden: Santa Beatriz de Silva, cuando abandonó el monasterio de Santo Domingo de Toledo, donde hacía vida retirada con las dominicas, en 1484, y fundó el primer monasterio concepcionista en los palacios de Galiana, que le había cedido la reina Isabel la Católica.

https://biombohistorico.blogspot.com/2010/07/cuando-un-convento-de-agreda-fue-la.html

A los seis años de iniciar la vida monástica, María Coronel y Arana -sor María de Jesús de Ágreda- fue elegida abadesa. Excepto el trienio 1652-1655, desde 1627 hasta su muerte, María de Jesús fue la abadesa del monasterio, lo que indica que el Señor le concedió dotes de gobierno. Simultaneaba la dirección de la comunidad con la redacción de libros, que tanta importancia, y tantos problemas, darían a la abadesa de Ágreda.

La fama de la docta abadesa sor María de Jesús llegó al rey de España, Felipe IV (1606-1665), un monarca mecenas de grandes artistas, pero de escasa voluntad y débil temperamento, que dejó las máximas responsabilidades del gobierno en manos del ambicioso Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares. En uno de sus momentos de incertidumbre y abatimiento no sólo político, sino también religioso, el rey acudió al monasterio de Ágreda, el 10 de julio de 1627, a solicitar los consejos de sor María de Jesús. Y, a partir de entonces, hubo una interesante correspondencia epistolar, que en 1885-1886 se publicaría en Madrid, con el título de Cartas de la Venerable Madre Sor María de Jesús de Ágreda y del Señor Rey Don Felipe IV (2 volúmenes).

El temario de las cartas abarca todo el espectro político al que había de hacer frente el rey, ya con la ayuda de quien lo tuvo dominado hasta caer en desgracia en 1643 (Gaspar de Guzmán), ya con la del sucesor del conde-duque, Luis de Haro. Al pobre monarca, que había iniciado su reinado a los dieciséis años, no le faltaron problemas de toda índole: desde su propia debilidad moral hasta su falta de dotes de gobierno, que -con el aislado triunfo en la rendición de Breda que inmortalizara Velázquez en su famoso cuadro de las lanzas- fueron sumándole desastre tras desastre y pérdidas progresivas de territorios, en la península y en Europa. Los consejos de sor María de Jesús, que desde su celda seguía los avatares de su época, no fueron suficientes para orientar ni la vida ni los matrimonios del rey, que cayó en una gran impopularidad, ni sus funciones de gobierno, que terminaron en el más lamentable fracaso histórico.

https://dentrodelmisterio.blogspot.com/2014/06/la-dama-azul.html

No tuvo mayor fortuna sor María de Jesús con sus obras, algunas de ellas inéditas (Meditaciones sobre la pasión de Nuestro Señor y ejercicios quotidianos y doctrina para hacer las obras con mayor perfección, Las Sabatinas, Pláticas del cumplimiento de la voluntad de Dios...), y la más famosa, póstuma y condenada: Mística Ciudad de Dios, milagro de su omnipotencia y abismo de la gracia. Historia divina y vida de la Virgen Madre de Dios, editada en Madrid en 1670, en cuatro volúmenes. Esta obra, traducida a los principales idiomas modernos, e incluso al griego, al árabe, al croata y otros, hizo que la abadesa de Ágreda fuera pronto conocida fuera de España. Pero el carácter sobrenatural que daba a su escrito hizo que los guardianes de la ortodoxia se pusieran en guardia y analizaran con lupa sus afirmaciones. Primero, la Inquisición Española (1672), luego la condenación por parte del Santo Oficio (1681) y hasta de la Universidad de París (1696), para terminar incluida en el índice de libros prohibidos en 1713.

Pero afortunadamente de todo este calvario la libró el Señor. Sor María de Jesús moría santamente en su monasterio de Ágreda el 24 de mayo de 1665.

La gran obra mariana de sor María de Jesús, así como las de índole ascética y mística, reflejan la personalidad espiritual de una monja que tomó muy en serio su vida de consagración a Dios, su deber de orientar la espiritualidad de la comunidad que el Señor le confió, y su discernimiento de las cosas del mundo desde la perspectiva del Evangelio. Para los que la conocieron y para las gentes de su tiempo, María de Jesús era una santa, un ejemplo de vida cristiana llevada a sus últimas consecuencias. Por eso, el 28 de enero de 1673, el papa Clemente X introducía la causa de canonización. Pasó un siglo, en el que la obra de sor María de Jesús fue objeto de las máximas condenas, lo cual no fue obstáculo para que en 1774 Benedicto XIV aprobara el proceso canónico de las virtudes en general de la Sierva de Dios, y el 31 de marzo de 1756 las virtudes en especial, que declaraban Venerable a sor María de Jesús de Ágreda. Pero el proceso no siguió su curso. Ahí queda el testimonio de una vida ejemplar y los buenos consejos y consideraciones de una escritora espiritual, para quien la Virgen Inmaculada era el centro de su vida, consagrada plenamente a su esposo, Jesucristo.

Hoy, puedes ver una estatua yacente y el sepulcro con el cuerpo incorrupto de Sor María de Jesús de Ágreda en la iglesia del Convento de las Concepcionistas de Ágreda (Soria). Convento del que llegó a ser la abadesa.

 José A. Martínez Puche.

Información extraída de este enlace: http://www.franciscanos.org/enciclopedia/mjagreda.htm