jueves, 3 de septiembre de 2026

Perro de Asador Giratorio.

En las cocinas de la Inglaterra medieval existió un animal hoy desaparecido, criado no para cazar ni para acompañar, sino para trabajar sin descanso frente al fuego.

Se lo conocía como el perro de asador giratorio.

Pequeño, de patas cortas, cuerpo alargado y hocico fino, este perro fue seleccionado durante generaciones con un único objetivo: hacer girar la carne mientras se asaba. Su lugar no estaba junto a la mesa, sino en una rueda instalada en la pared, similar a la de un hámster. Al correr dentro de ella durante horas, accionaba el mecanismo que rotaba el asador frente a las llamas.
En una época en la que la cocina dependía del fuego abierto, estos perros eran considerados herramientas vivas. Eran criados, entrenados y valorados por su resistencia más que por su bienestar. En días fríos, se les lanzaban brasas dentro de la rueda para obligarlos a correr más rápido. No eran mascotas. Eran parte del equipamiento.
Uno de los pocos restos conservados muestra lo extraña que era esta raza: diminuta, de aspecto casi vulpino, muy distinta a cualquier perro moderno.
Con la llegada del siglo XIX, la tecnología cambió la cocina. Los asadores mecánicos y los nuevos hornos volvieron innecesario su trabajo. Sin función, el perro de asador giratorio perdió su razón de existir. La reina Victoria, sensible al trato hacia los animales, adoptó algunos ejemplares retirados, pero fue un gesto tardío.

La raza se extinguió lentamente. Algunos historiadores creen que pudo mezclarse con otras razas pequeñas, y que quizá una parte de su herencia sobreviva en perros modernos como los corgis. No hay certeza.
Lo que sí quedó atrás fue una idea hoy impensable: animales criados exclusivamente como electrodomésticos de cocina.

El perro de asador giratorio no murió en una batalla ni en una epidemia. Desapareció cuando el mundo dejó de necesitarlo.

Y con él, se fue una silenciosa lección sobre cómo la utilidad puede definir —y borrar— una vida.




martes, 1 de septiembre de 2026

U.S.A.

Retrato en daguerrotipo de una madre y su hija muerto sobre 1857. Afectados de varicela o sarampión
Retrato en daguerrotipo de una madre y su hija muerta sobre 1857.
Afectados de varicela o sarampión.

 

viernes, 28 de agosto de 2026

miércoles, 26 de agosto de 2026

U.S.A.

Fotografía Hidden Mother a finales del siglo XIX.
Fotografía Hidden Mother a finales del siglo XIX.

 Las madres se cubrían con una tela y sostenían a sus hijos en posición vertical mientras les tomaban retratos en el siglo XIX, lo que daba como resultado figuras extrañas en las fotos.

viernes, 21 de agosto de 2026

Madrid (España).

 

Fotografía retrato Caballero sobre 1858. Ángel Alonso Martinez.
Fotografía retrato Caballero sobre 1858.
Ángel Alonso Martínez.

Puede observarse el body stand o soporte de 
sujeción dentro del circulo.

No es una fotografía post mortem .
En este caso el soporte fue utilizado como apoyo durante el periodo de exposición 
de la fotografía, el segundo punto de apoyo es la silla.

Este sitio existe para desacreditar y acreditar la idea de la foto post mortem de pie victoriana. 
Las fotos post mortem existen, pero ninguna de ellas es independiente.